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Rugby Show

La formación física del jugador de rugby

En este primer informe pasare a explicar en base a mis conocimientos y experiencias como deberíamos formar desde el aspecto físico al jugador de rugby. En esta oportunidad lo haré en forma global para luego en los siguientes informes detenerme sobre cada tema.

Las estadísticas de los últimos años nos brindan datos muy importantes de cómo fue evolucionando el rugby en muchos aspectos, se sabe que el rugby paso a ser un deporte más dinámico, con más tiempo de juego neto (sin tantas interrupciones), que ya no se juega por puestos sino  por roles, con defensas cada vez más organizadas donde si no es por potencia y destreza individual se hace difícil quebrar la línea de ventaja. Bien… sabemos todo esto, ahora que debemos hace para formar el “atleta” que nos demanda el rugby moderno.

Partamos desde el inicio, que es la etapa formativa (infantiles, mini rugby) esta etapa es de suma importancia ya que condicionará el futuro de nuestro “atleta”. El objetivo está centrado en que el chico experimente la mayor cantidad de acciones motrices, a que me refiero con esto, que  a través de diferentes propuestas (siempre acorde a la edad) el chico experimente “jugar a todo” rugby, tenis, fútbol, basket, etc.

Todo lo que realice, lo aplicará en forma positiva en un futuro hacia lo específico, en este caso el rugby. Dentro de estos juegos será estimulada la coordinación, fuerza, velocidad, resistencia y muchas cosas más que harán que aumente y mejore su acervo motor.

Pasemos a la etapa juvenil, donde el chico comienza a presentar cambios muy notorios desde el aspecto físico. Ingresa en una etapa que podríamos llamarla de “crecimiento”, es de suma importancia trabajar adecuadamente haciendo hincapié en el apuntalamiento del “atleta”, haciendo referencia a la construcción de los cimientos, estimularemos al máximo todas sus capacidades buscado formar un “atleta” estructuralmente “sólido”.

La etapa juvenil nos permite desarrollar todas las capacidades, fuerza, velocidad, resistencia, flexibilidad, todo lo relacionado a lo coordinativo y cognitivo, debemos transmitir también como debe ser su alimentación, descanso y el cuidado de su físico.

Nos queda la última etapa, cuando supera los 19 años es aquí donde debemos consolidar a nuestro “atleta” buscar potenciar al máximo todas las ganancias obtenidas desde el aspecto físico en los años anteriores no olvidando que todo lo que trabajemos será apuntado a la especificidad del deporte, cuando logramos esto podemos decir que hemos formado al “atleta” que nos demanda el rugby moderno.

Por: Federico Tridico
[email protected]

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One Comment

  1. Juan Ignacio

    13 julio 2010 at 9:59 am

    Muy Buena columna profe!! tenes mucha razon en tus conceptos!
    Abrazo

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